SpanishEnglishDiscography - 1994-La bruja

cuban music, musica cubana1994 - La Bruja: «La Bruja» es indiscutiblemente la última obra maestra. NG ha producido algunos temas destacables después de este trabajo, pero uno debe esculcar a través del amplio trajín experimental para hallarlos. Al tiempo que NG se alejaría más y más del protagonismo, la mayoría de las otras agrupaciones, incluyendo Los Van Van, sólo estarían empezando a tomar viada, pero en 1994, aun con La Charanga Habanera rápidamente subiendo el escalafón, NG todavía estaba en la cima de la Timba. Este disco evidencia lo dicho. Tony Calá, que canta ocho de los once temas, cumple una labor magnífica y el Tosco se encuentra en el apogeo de su creatividad y composición.

Este disco es el camino más directo para comprender a cabalidad el por qué del famoso apelativo «Los Metales de Terror». Los arreglos del Tosco para sus instrumentos de viento llegan a un verdadero cénit y es sumamente gratificante sentarse y escuchar el disco entero centrándose sólo en lo que ellos hacen. La armonización y concordancia de voces es magistral y las ideas son imaginativas, llenas de sorpresa y llenas además de referencias indirectas al Jazz. La frase introductoria de «Te Pongo Mal» hace eco de «Exactly Like You»; a 0:11 escuchamos un fragmento de «There Will Never Be Another You»; y a 1:14 una alusión a «If You Could See Me Now». Estas alusiones nunca son gratuitas. NG digirió tempranamente todas sus influencias de Jazz, haciéndolas parte de su propio vocabulario musical. «Te Pongo Mal» es una bella tonada con trazos de Jobim y Tin Pan Alley, pero siempre muy cubano y muy NG. La mejor «referencia de jazz» del montón debe ser la de 1:22. Es evidentemente una cita directa del clásico «Be-Bop» de Dizzy Gillespie/Charlie Parker, ¡pero empieza un tiempo después! La idea en sí era uno de los trucos favoritos de Charlie Parker – tomando una frase familiar y empezándola en el tiempo equivocado para despistar al público, y se demuestra aquí que la fusión de jazz y música cubana de NG fue confeccionada con un profundo entendimiento de la materia. Los metales empiezan tarde con su «be-bop» y divagan hacia una frase original, finalmente aterrizando en lo que parecería ser la mitad del montuno. Sin embargo, es el inicio de éste y la clave ha cambiado de 2:3 a 3:2, de manera muy interesante y muy cubana, y conocido también como «salto de clave» (véase «Licencia de Clave» en el glosario). Antes de dejar la frase, queremos resaltar al contrabajista Arango que desata ¡el mismo atropellado «be-bop» que tocan «los metales de terror»! El bajo emprende entonces su acostumbrado estilo «bomba» por debajo del montuno, lo cual resalta la preciosa armonía del coro. Nótese también como la voz grave desciende en «pongo mal» mientras que las agudas suben. Al mismo tiempo que Calá inicia su primera guía a 1:47, la sección de ritmo toca un bloque antes de entrar. De aquí en adelante es NG de punta a punta, Calá subiendo la temperatura para el rasgante solo de trompeta y una coda que proporciona todavía otra versión interesante de esa misma frase de «Be-bop».

Ahora saltaremos hasta el último tema del disco, «Ya Llegó la Hora», por sus vínculos con el primero. La entrada nos recuerda el modo dramático del final fatídico de «Que le Llegue la Mano» de Manolín grabado algunos años después, pero la canción de NG es mucho más discreta. El gancho del coro principal es uno que sería reciclado varias veces en otras composiciones del Tosco, como, por ejemplo, en «Presentación» de «De Allá Pa' Acá». Este es uno de los pocos temas de Mena en un disco que lleva la estampa de Tony Calá. A 3:00 nos topamos con una variación del truco arreglista observado en el tema inaugural, esta vez «el salto de clave» se produce para mantener las secciones de introducción y montuno marcando el sentido 3:2. Un arreglo normal incluiría un interludio de duración impar para juntar las dos secciones con clave distinta, pero aquí es colocado entre las dos secciones que utilizan el mismo sentido de clave, ¡simplemente porque suena tan bien! Lo opuesto sucede en el tema inaugural «Te Pongo Mal». Un interludio de una duración «par» es utilizado para conectar las dos secciones de clave distinta —nuevamente, sólo porque suena tan bien— y así, vemos «Licencia de Clave» en todo su esplendor.

La segunda canción, «Un Sueño Terrible», también es cantado por Calá, y es un tema hermoso y algo cáustico en clave menor, por lo menos de igual calidad que «Te Pongo Mal». «La Cucaracha» tiene un sabor más tradicional popular, pero es pegajosa y los metales tienen sus momentos interesantes. «Tremenda Carretera» empieza con pistas de teclado primitivas simulando motores y cornetas de auto, pero el arreglo es lejos de primitivo. Nótese la inteligente alusión al inicio de «Te Pongo Mal» del minuto 2:24 y el solo de piano de 95 segundos que nos ofrece Peruchín. Después de cuatro excelentes interpretaciones de Tony Calá, Mena canta la quinta canción: «Mañana». Escucha el efecto interesante que se crea al minuto 1:33 mezclando la flauta y trompetas con sordina, y también el solo de Cortés a 3:29 que suena como si fuese interpretado en un tipo de «flauta grave». Dos de las canciones de «La Bruja», la misma «La Bruja» y «La Película del Sábado» son versiones nuevas de canciones anteriores. «La Película» es excelente en ambos casos y en sí es uno de los mejores temas de NG. «Marinero Soy» nuevamente demuestra una alta calidad de composición pero a un compás más lento y dulce, nuevamente con una excelente interpretación de Calá. «La Bruja» es una acusación fogosa en contra de una ex-enamorada, compuesta en clave menor, que puede causar bastante risa en ciertas partes («coge tu palo y vete») y sobre el cual el Tosco sufrío cierta crítica por tendencias misóginas. En la nueva versión no escuchamos el golpe de caja en los tiempos dos y cuatro de la versión «salsa-rock» hallada en «Para Curaçao» y un nuevo final es añadido. También la grabación es mejor, pero es lindo esuchar las dos versiones y comparar los solos endemoniados del saxo tenor y la trompeta.

Cualquier duda de si el disco es homenaje a Tin Pan Alley se resuelve con el noveno tema, «All of Me», un standard común del jazz que se traduce con naturalidad al español y a la cálida y resonante interpretación de Calá. La canción en sí se ha vuelto un poco trillada en muchos oídos, y a veces nos vemos tentados a pasar al tema siguiente para permanecer en el universo puramente NG, pero el arreglo está lleno de sorpresas con una estupenda partitura de metales. El Tosco es capaz de trasladar el sonido de un «big band» a su hato de instrumentos de viento.

Esto nos lleva a uno de los grandes temas de la timba: «Picadillo de Soya». Durante el «Periodo Especial» el gobierno cubano lanzó una campaña publicitaria promocionando un producto económico y rico en nutrientes: la soya. En realidad no fue muy apreciado en el paladar del cubano. «Picadillo», por su parte, es un delicioso estofado de carne propio de Cuba que sirvió de inspiración para Picadillo.com, el primer sitio web de Bruce Ishikawa, fundador de timba.com. En todo caso, la canción empieza con un rap gracioso del Tosco sobre un segmento funky no muy distinto al de Echale Limón. El Tosco hizo mucho más de éste tipo de habladuría en grabaciones ulteriores y aún más en el escenario, al punto de ser una distracción, pero en este caso funcionó para bien. A 0:29 empieza uno de los grandes montunos de Peruchín y a pocos instantes uno de los mejores bloques de NG. Ya que El Tosco ha revelado su inspiración con el tema anterior, es ahora bastante fácil de percibir que por lo menos un tercio de la melodía del cuerpo de «Picadillo de Soya» proviene de «All of Me», pero el producto final es en realidad una canción de mayor calidad y la letra en sí es digna de Cole Porter. Tony nos explica sus habilidades para la cocina y lo deliciosa que es la soya, pero luego admite que de hecho no tiene ni idea de cómo cocinarla. El cuerpo dura menos de un minuto y regresa al formidable montuno y bloque y entonces el primer coro, con guías sumamente melódicas de Calá, cuya voz en el disco entero vibra como un Stradivario de los más finos sin delatar esfuerzo alguno en la entrega. El mambo le da diferentes melodías a los saxos y trompetas, que se entrelazan maravillosamente y entonces regresa el primer coro con dos maestras guías más antes de volver a un nuevo rap del Tosco, sobre el mismo segmento inaugural. El próximo apartado de la canción es un montuno de piano distinto y más apurado, el contrabajo en «bomba» y una guía ininterrumpida que dura 40 segundos, antes que entre el bajo con su tumbao y se presente el segundo coro. A 4:44 Chappotín le superpone un solo al mambo y entonces, como tan comúnmente ocurre en la timba, la energía es incrementada al restarle los componentes. A 4:56 el piano se detiene, el bajo vuelve a bomba mientras el coro, mambo y solo de trompeta rugen de largo. El próximo segmento de piano con voz ocurre a 5:30 pero escucha a 5:44 cuando Peruchín empieza a estirar (desplazar) su montuno, subiendo la fiebre hasta el retorno del tercer coro con la banda entera, sólo para nuevamente dejar huecos a 6:18 y crear un devastador efecto folclórico. Otro mambo y solo de trompeta nos conducen al rap final del Tosco y una dramática coda de metales.

miércoles, 23 marzo 2011, 03:31 am