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Kiki Valera - Vivencias en clave cubana - New Cuban Son album - Traditional Cuban Music

SpanishEnglishThe Songs: Track by Track - 1. No estamos locos

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No Estamos Locos (Ketama) [aquí para la letra]

Como «Dime A» de Kike Veneno, del disco anterior, «No Estamos Locos», original del conjunto de rock flamenco Ketama, es el resultado de una técnica de marketing: la inclusión de un tema del hit parade español para promocionar los discos. Aunque al incio los fines son estrictamente comerciales, durante el proceso de timbificación se trabaja un arreglo llamativamente estimulante, como sucedería también con Paulito FG y su versión de «Laura» (original del italiano Nek). En ambos casos, la procedencia foránea del cuerpo resulta refrescante y nos conduce con gran naturalidad al material timbero irrestistiblemente original que sigue.

La introducción es cantada a capella. El coro interpreta sus primeras tres líneas y Dany Lozada hace su debut como charanguero oficial con «y buscaré, oye mira, buscaré» [ejemplo de audio 1] En la versión de Ketama, el mismo coro es repetido dos veces, pero la CH le pone su propio sello a la segunda mitad:

somos Cubanos
nuestra música daremos
con una eterna sonrisa
el mundo conquistaremos

La letra del cuerpo, con la excepción de un pasaje, es fiel al original, pero el arreglo de González es bastante distinto. Cuando se escucha el coro inaugural de la versión grabada por Ketama, suena como si fuese otra la melodía. Esto se da porque la voz aguda de Sombrilla está ausente, y en la versión charanguera es ésta la que parece ser la melodía principal. Puedes cantar esta voz por sobre la versión de Ketama y funciona. Escucha además la inflexión flamenca de «y buscaré» que se escucha en el próximo ejemplo de un concierto de Ketama:

[ejemplo de audio 2] (de Ketama, «De akí a Ketama», Mercury Records)

La versión de Ketama pasa al olvido al finalizar el cuerpo. Todo lo que sigue a «¿pero que loco por qué?» en la versión de la Charanga Habanera es material original.

Los versos son divididos de manera muy perspicaz entre los cantantes. Este disco utiliza a varios cantantes principales con una creatividad superior quizás a la de cualquier otro disco timbero. De los grupos principales, sólo tres (Issac, Paulito, y Manolín) son dominados por un cantante. En todos los demás las tareas vocales son repartidas entre tres y hasta cuatro cantantes. Por supuesto que es una gran ventaja constar de coristas del calibre de un vocalista estelar, y quizás los directores de orquesta temen un poco invertir demasiado de la identidad del grupo en una sola personalidad, pero por lo mismo es también razón de quejas por parte de los fans que consideran inconcebible el hecho de que Los Van Van aporte cuatro cantantes de primera lid, entre ellos los insuperables Mayito y Roberto Guayacán, y sólo permita que cada uno protagonice un par de canciones por concierto. La Charanga Habanera, sin embargo, aprovecha a todos sus personajes vocales dentro de un mismo arreglo. (otros también han hecho esto, pero a menor grado -- «Empezó la Fiesta» de Los Van Van, por ejemplo...).

Entre las grandes innovaciones de la timba existe la idea de aislar al piano, bajo, teclado, metales y los varios componentes de la percusión y combinarlos de nuevo en formas distintas e inesperadas. Por lo mismo, los elementos básicos de los arreglos de la salsa tradicional -- los coros, mambos, bloques, y guías -- son combinados de maneras nuevas y creativas. Calzado y González simplemente extienden esta propuesta para incluir la «orquestación» de los cantantes. Por ejemplo, escucha la manera ingeniosa en la cual son asignadas las partes vocales de la segunda estrofa. [ejemplo de audio 3] Lozada interrumpe a Sombrilla con dos preguntas, luego hace un comentario de la respuesta antes de que Michel termine el verso:

Sombrilla: me gusta vivir la vida
y no dar explicaciones

Lozada: ¿explicaciones de qué?
¿y por qué?

Sombrilla: soy bohemio, soñador
pregonando mis canciones

Lozada: a mí me pasa lo mismo, mira
la noche a mí me seduce
y embruja mi fantasía

Michel: y es que la noche me inspira
y es mi adorada enemiga

A paso seguido, el tremendo delirio que nunca anda muy lejos de la superficie sale a la luz por primera vez mientras que lo que restaba del concepto original de los Ketama es echado por tierra frente a un estupendo ascenso cromático del bajo y teclado. Los tres cantantes entonces empiezan una conversación atropellada y coloquial. Frente a la línea cromática del bajo y el tumbao hipnótico del piano, esta torrente de voces crea un efecto abiertamente psicodélico, ¡similar al arte lúdico del folleto!

El próximo coro es basado en el coro inaugural, pero se altera el «sabemos lo que queremos» a «sabemos lo que tenemos». La geometría timbera de los coros otorga a los cantantes espacios de guía de distinta duración. Michel llena el pequeño con una vocalización genial y el largo con una guía clásica:

coro: no estamos locos
sabemos lo que tenemos

Michel: (vocalización)
coro: sabemos lo que queremos
Michel: ay!
de que lo somos lo somos
y esta tierra vacilamos
pero la bola del mundo queremos
abrazar con nuestras manos

Como en el cuerpo, las guías son repartidas entre los tres cantantes. Para no ser menos, Lozada llena su espacio pequeño de una manera distinta y lo sigue con una guía interesante tanto poética como melódicamente:

coro: no estamos locos
sabemos lo que tenemos
Lozada: de que sabemos sabemos
coro: sabemos lo que queremos
Lozada: si cantar es nuestro sueño
si soñar es nuestro canto
caminaremos seguro
que el triunfo nos está esperando

En el tercer coro, los cantantes quedan en silencio durante el espacio pequeño, resaltando el recorrido sincopado del tumbao de piano, descendiendo la escala del blues. Entonces los cantantes se juntan para cantar «mambo!» y después de iniciarse el mambo, Lozada interjecta «chambo» por debajo, añadiéndole una variación más a la orquestación vocal.

coro: no estamos locos
sabemos lo que tenemos
(piano)
coro: sabemos lo que queremos
mambo! ....

Lozada: chambo! [ejemplo de audio 3]

Después del mambo viene la guía de Sombrilla. Su tratamiento del espacio pequeño es el más creativo de todos, anticipándose a la parte final del coro «son son son cuatro años que... sabemos lo que queremos». Decir «4» aquí es interesante. El disco fue lanzado en el 97, pero la canción echó a volar durante el 96, ocho años después de que se formara la banda, pero cuatro años después del 92, el año de su début en el ámbito de la timba (Irónicamente, cuando una encarnación posterior de la Charanga Habanera interpretara esta canción en Argentina durante el 2000, ¡todavía se escucha «cuatro años» en esta guía! ¡Escuchar un cambio en una guía charanguera en concierto es sólo ligeramente menos probable que escuchar una nota imprevista en una sonata de Beethoven! Para improvisaciones fogosas tendrás que esperar nuestro análisis de Paulito FG o El Indio de Manolito y su Trabuco).

coro: no estamos locos
sabemos lo que tenemos
Sombrilla: son son son son cuatro años que...
coro: sabemos lo que queremos
Sombrilla: oye!
y ya me voy caminando
y me voy asegurando
que la música cubana
tú la estás necesitando
[ejemplo de audio 4]

En todo caso, la última guía de Sombrilla, una genialidad de melodía y síncopa, es digna de su sitio al final del arreglo, y es seguida por la reiteración del diálogo psicodélico descrito anteriormente, lo que nos conduce a un poderoso requiebro final en el cual cuatro metrallazos de la paila llenan los silencios de un atropellado ascenso clausular de los metales.

Es un tema inaugural abrumador, pero avisamos al lector que por primera vez Calzado se aleja de su propuesta anticuada de cargar los discos con su mejor material al inicio. Aún siendo un tema destacado, «No Estamos Locos» es sólo la primera salva de una marcha inexhorable hacia una conclusión aun más espectacular.

martes, 20 marzo 2018, 10:48 am